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El sol y las cremas solares por J. Antonio Losada, Institut Esthederm

PHOTO CELLULAR CARE: Tratamiento Solar Institut Esthederm

EL SOL Y LAS CREMAS SOLARES
¿No ha notado que con veinte o treinta minutos de exposición al sol se siente vital y enérgico mientras que si pasa dos o tres horas nota cansancio y somnolencia? La piel es un órgano vivo, no lo maltrate, ayúdelo a vivir mejor frente al medio.
Estar al sol en verano sin la protección adecuada con el único objetivo de lucir un cuerpo bronceado no sólo no es aconsejable sino que puede acarrear graves problemas de salud. Una forma de evitarlo es utilizar cremas solares pero, aunque son eficaces, no debemos pensar que usándolas puede estar al sol tanto tiempo como desee ya que ningún protector solar común protege completamente de los rayos ultravioletas. En cambio, Institut Esthederm posee la única línea de tratamiento de las pieles bajo el sol que permite la exposición solar a todo tipo de pieles, incluso las más intolerantes, con total seguridad gracias a sus sistemas de protección internos y externos que permiten dosificar la energía que recibe la piel y reforzar sus mecanismos de defensa naturales evitando la inflamación que provoca el sol y preservando el ADN.
A la hora de exponerse al sol, el consejo más adecuado no es la prohibición sino enseñar y ayudar a las pieles a vivir bajo el sol ya que mientras que exposiciones moderadas al sol son rejuvenecedoras, las exposiciones prolongadas producen efectos negativos (eritema solar, alteración en el sistema celular, quemaduras y/o incluso cáncer cutáneo). Por este motivo, treinta minutos al sol en verano a las horas de mayor incidencia sin protegerse debidamente es exponerse a problemas de salud más o menos graves.
Hoy en día la sociedad culpa excesivamente al sol por sus efectos negativos o perjudiciales pero no vamos a entrar en este tipo de discusiones ya que el sol lleva luciendo más de cinco millones de años y se puede constatar que lo que realmente está ocurriendo es que la gente le ha perdido el respeto. Si retrocedemos a la época de nuestros abuelos o personas de edad (o incluso entre la gente que se ha dedicado a trabajar el campo), no conocían los peligros del sol a determinadas horas del día (de 12h a 16h) pero no se realizaban trabajos en el campo a esas horas por mera sabiduría popular. Hoy en día, en cambio, en pleno verano paseamos a un perro al mediodía a pesar de que él busque la sombra y no quiera exponerse al sol. Nosotros que nos creemos tan inteligentes consideramos que estar al sol de 12h a 16h es estupendo pensando en lo morenos que nos vamos a poner.
Institut Esthederm, y yo personalmente, estamos convencidos de que no es así pues dosis moderadas de sol son beneficiosas y estimulan los mecanismos naturales de la piel sin envejecerla mientras que dosis excesivas de sol provocan una cantidad de lesiones en la piel difícilmente recuperables. Con veinte minutos de exposición diaria al sol, la piel tiene suficientes estímulos para activar todos estos mecanismos.

Una persona cuyo objetivo sea broncearse, con una hora al día con un sol intenso (mediodía), tendría suficiente para obtener un bronceado de calidad evitando que su piel sufra como lo haría con una exposición de cuatro horas. Por estos motivos, es imprescindible cambiar los hábitos frente al sol si verdaderamente queremos tener una piel saludable durante mucho tiempo ya que, como para todo, cualquier exceso es malo.
Si conociéramos un poco las radiaciones solares que recibe nuestra piel, podríamos entender que el UVB es el rayo más intenso y más peligroso que recibimos con una concentración de energía muy alta siendo el principal causante del eritema solar o quemaduras, alergias y/o algunos de los cánceres relacionados con la exposición solar. Este hecho se debe a que este tipo de radiación ultravioleta puede alterar el material genético e inducir alteraciones estructurales en el ADN de queratinocitos y melanocitos.
Todo lo que se ha conseguido durante mucho tiempo con protecciones externas, que son adecuadas pero a veces insuficientes para el tipo de exposición, ha contribuido a aumentar el tiempo de resistencia de la piel frente al sol (“no quemarse”). Esto es insuficiente por el hecho de que existen otras radiaciones como los UVA cortos y los UVA largos que son de menor intensidad y poseen mayor longitud de onda (por lo que penetran mucho más en la piel). Estos rayos no queman pero producen fotoenvejecimiento, es decir, lo que se denomina elastosis solar y llegan a penetrar hasta en un 1% en la hipodermis.
También nos encontramos otro rayo que es necesario, el que se denomina luz, la luz visible. La luz visible es la que nos permite ver, posee una mayor longitud de onda (entre 400 y 800 nanómetros) y es necesaria para la vida humana.
Tal y como todos sabemos sin luz no se puede vivir. Es antidepresivo y te carga de energía pero estamos convencidos de que también tiene un efecto negativo ya que un exceso de luz provoca el aumento de los radicales libres. Creemos que lo mejor para el ser humano es la defensa natural, es decir, la propia melanina. Cuanto antes se broncea una piel, antes se protege y así evitamos el paso de estos rayos. Una
piel bronceada está protegida. Todos hemos comprobado que una piel bronceada no envejece mientras que una piel que tarda en broncearse envejece mucho antes.
Un consejo adecuado sería explicarle a la gente que cuando está nublado debe seguir utilizando los productos de protección habituales ya que las nubes filtran los infrarrojos y la luz por lo que nos eliminan la percepción del calor y la intensidad de la luz (haciéndonos pensar que no nos vamos a quemar) pero estamos equivocados ya que, en realidad, siguen penetrando los UVB y los UVA.
Es triste que la gente no sea consciente de la importancia de los consejos que se han dado en diferentes campañas y de la responsabilidad que supone exponerse al sol por los numerosos daños que produce un exceso del mismo. Según la propia OMS (Organización Mundial de la Salud), más de tres cuartas partes de la población siguen exponiéndose de forma imprudente bajo el sol.
Sabemos que no es fácil cambiar los hábitos de las personas pero sí puede ser sencillo aplicar los consejos que les ofrecemos. Por este motivo para mi es importante hablar de intensidades de radiación UV ya que posiblemente si comunicamos sobre la intensidad de la radiación dispondremos de una medida más fiable acorde al lugar y las horas de exposición.
Una persona que toma el sol a primeras horas del día, que va a andar por el campo pero que su exposición es de 10 a 12h, consideraremos que no sufre una exposición alta ya que a esa hora la intensidad es de no más de 6. Otro caso sería el de alguien que toma el sol al mediodía pero no está más de una hora al sol. En ambas situaciones hablaríamos de personas que tienen conciencia frente al sol aunque entre las 12h y las 16h es cuando encontramos mayores concentraciones de rayos UV. Se entiende que si una persona se va a exponer en esas horas durante un tiempo prolongado va a necesitar mucha protección externa para evitar un mayor sufrimiento de la piel.
Por otra parte, las exposiciones al sol a partir de las 16h de la tarde serán ya de menor riesgo ya que a partir de esas horas disminuyen las intensidades de radiación UV por lo que podríamos disminuir el nivel de protección externa a utilizar.
Por lo tanto el horario de exposición es importante pero también resulta fundamental el lugar de exposición. Por ejemplo, si tomamos estas referencias de horario y nos ubicamos en Ibiza nos encontraremos con radiaciones más elevadas que si estamos en Escocia.
En definitiva, los puntos a tener en cuenta en el consejo de la exposición solar son:
 – Cuándo se toma el sol
 – El tiempo de exposición
 – El lugar de exposición
 – El fototipo de la piel
Respecto a este último aspecto debemos resaltar que cada persona es diferente frente al sol por lo que los productos que deberá utilizar cada cual variarán según su objetivo de exposición y los problemas que su piel presente al exponerse al mismo.
Teniendo en cuenta todo esto podemos hablar de Institut Esthederm como de una marca pionera en fotobiología cutánea. Institut Esthederm, marca creada por Jean Noel Thorel (doctor en Farmacia, Biólogo y especialista de la célula) hace treinta años, se basa en la filosofía de no sobreproteger la piel sino de ayudarla a actuar bajo el sol: “Ayuda a que tengamos capacidad de autoprotección y a repararse de los daños que puede producir el sol después de una exposición al mismo”.

LOS FILTROS SOLARES
Tal y como hemos explicado anteriormente, las cremas solares deben contribuir a reforzar las defensas naturales del organismo contra los rayos ultravioleta pero no todas ellas nos protegen completamente de ciertos riesgos que supone una exposición prolongada al sol. Por este motivo, a la hora de adquirir un producto, escoja uno de calidad que sea capaz de prevenir los efectos inmediatos del sol (quemaduras solar provocada por los rayos UVB) así como el fotoenvejecimiento producido por las radiaciones UVA.
Los protectores solares poseen la capacidad de reflejar o absorber una parte del espectro de la radiación y de reducir la probabilidad y la intensidad del eritema y las quemaduras aunque debemos resaltar las diferencias existentes entre cada una de ellas.
Por ejemplo, las cremas llamadas filtros físicos o totales son los filtros que más radiación frenan (tanto rayos ultravioletas como infrarrojos). Actúan como una especie de pantalla que desvía, refleja y/o dispersa la radiación solar. Sus ingredientes principales son compuestos como hierro, silicatos, talco, etc. El principal inconveniente es que crean una barrera tan férrea frente a los rayos solares que de hecho no llega a la piel ni la cantidad de sol que el organismo necesita. Además embadurnan la piel y la plastifican con una capa blanquecina que se absorbe difícilmente. De ahí que recientemente se hayan lanzado al mercado unos filtros solares compuestos por partículas de óxido de zinc y dióxido de titanio (cuyo tamaño molecular es muchísimo menor) que hacen que el producto sea transparente a la luz visible, es decir, que no se vean sobre la piel pero que protegen igualmente de los rayos ultravioletas.
Obviamente quienes utilizan ambas sustancia afirman que al nivel de concentración que se usan no son peligrosas pero tenemos dudas razonables de que sea así realmente por lo que no las recomendamos. Los filtros químicos o parciales, por su parte, actúan absorbiendo selectivamente los fotones de energía ultravioleta y transformándolos en radiaciones de diferente longitud de onda presuntamente inofensivas para la piel. Existen varios tipos de filtros químicos pero la desventaja de la mayoría de ellos es que suelen provocar reacciones alérgicas en las pieles sensibles que son precisamente las más necesitadas de filtros solares. Los más empleados en la actualidad son los paraaminobenzoatos (PABA) y sus derivados (cinamatos, oxibenzonas). Tampoco los recomendamos.
Existe un tercer tipo de filtros usados en cremas que afirman reunir las ventajas de los dos tipos antes mencionados: los filtros orgánicos. Lo que hacen es absorber y reflejar la radiación. Y no penetran completamente en la piel. El más empleado es el Tinosorb M, un filtro orgánico, fotoestable y de amplio espectro de protección.
Por otra parte, hasta hace bien poco los filtros más completos eran los llamados filtros biológicos que consisten en compuestos antioxidantes (como las vitaminas A, E y B5) con las que se pretende absorber o neutralizar los efectos negativos de los rayos solares evitando la formación de radicales libres y el daño al sistema inmune. Su efecto bloqueador es de la acción de los radicales libres convierte a estas cremas (que a menudo contienen aceite de sésamo, aguacate, germen de trigo, etc.) en aliadas adecuadas para prevenir el fotoenvejecimiento y el cáncer cutáneo.
Tras detallar todas estas características diferenciales de las tipologías de filtros existentes en el mercado, nos orgullece poder afirmar que Institut Esthederm ha desarrollado los primeros filtros con pantalla mineral de Dióxido de Cerio formulados con una textura que no deja ningún rastro blanco.
Actualmente las pantallas minerales son ampliamente utilizadas y su formulación ha evolucionado en gran medida pero con el fin de limitar el blanqueo de las fórmulas relacionado con la incorporación de las partículas inorgánicas, la industria cosmética se ha orientado hacia la utilización de partículas cada vez más pequeñas: las nanopartículas.
Institut Esthederm innova una vez más en la formulación de las pantallas incorporando un nuevo pigmento reflector, el Dióxido de Cerio, con tamaño de partícula no-nano. Con este tamaño, ofrece una reflexión de los UVA y UVB, y permanece en la superficie de la piel. Una vez más la marca confirma que se encuentra un paso por delante en el campo de la protección solar, obteniendo lo mejor de las 2 tecnologías utilizables (pantallas minerales reflectoras y filtros orgánicos absorbedores estabilizados).

UNA PROTECCIÓN OPTIMIZADA
Gracias a Institut Esthederm hemos podido ayudar durante muchos años a que las pieles sufran menos bajo el sol (independientemente de la radiación que vayamos a recibir) ya que ofrecemos productos para todo tipo de pieles indistintamente del fototipo de piel (piel sensible al sol pero que se quiere broncear o pieles altamente intolerantes). La gama de tratamiento PHOTO CELLULAR CARE patentada por Institut Esthederm permite que todas las pieles (incluso las más sensibles) se puedan broncear con plena seguridad preservándolas de los efectos nocivos del sol.
“Ante todo le diré que por muy eficaces que sean los cosméticos… no hacen milagros. Es imprescindible reeducar a la población y concienciarla de la obligación de hacer un uso responsable del sol. Solo que ese uso adecuado incluye utilizar cremas que realmente disminuyan la cantidad de lesiones inducidas por los rayos solares no filtrados, que protejan a los tejidos frente a la inflamación provocada por el sol, que capturen los radicales libres que producen los rayos ultravioletas, que preserven el ADN, que estimulen las defensas naturales de la piel, que protejan tanto la superficie como los tejidos más profundos, que aumenten las capacidades de los sistemas endógenos de reparación, etc. Y la buena noticia es que ya existen esas cremas. Hoy existen en España y Portugal más de 450 salones especializados que les pueden aconsejar sobre los productos más adecuados según su fototipo de piel, hábito de exposición, lugar y objetivo de la misma. Asimismo, hemos sido capaces de poner en el mercado productos de tratamiento sin filtros ni pantallas indicados para exposiciones a soles suaves y/o a pieles ya bronceadas”.
“Para mi, como director y gerente de Cosmética XXI y como formador durante 17 años de la firma Institut Esthederm, es un orgullo ser el representante de esta línea ya que, hoy por hoy, no existe ningún concepto igual en el mercado y el grado de fidelización y éxito de los productos es enorme.”
Algunas personalidades de la medicina como el Dr. Cremades, máster en Medicina Biológica y Antienvejecimiento y asesor científico de Discovery Salud confirman y apoyan totalmente estos conceptos y esta visión del sol y la piel y reconocen la innovación revolucionaria de Institut Esthederm valorando que un cosmético reeducativo es mejor que un cosmético basado tan sólo en la protección.
Nuestra gama de tratamientos PHOTO CELLULAR CARE, posee tres patentes fundamentales. La primera de ellas es la patente UV inCELLIUM que refuerza las capacidades naturales de autodefensa de la piel y de adaptación al sol con una selección de activos antiarrugas de alta calidad y tres niveles de acción: antirradicales libres (reduce el fotoenvejecimiento), antiinflamatoria (reduce las quemaduras) y protectora del ADN. Otra sería la patente ADAPTASUN que actúa en todas las fases del proceso de pigmentación (estimulación de la síntesis de melanina, mejor distribución de la melanina y protección del ADN reduciendo los daños cutáneos causados por el sol). Y por último, la tercera de ellas es la patente TECNOLOGÍA REPAIR que asocia un oligopéptido y Triterpenos estandarizados de Centella
Asiática para lograr una eficacia máxima y conseguir una potente acción regeneradora en profundidad (aportando elasticidad, firmeza y combatiendo las arrugas).
Estas cremas conjugan efectos antirradicales y de protección celular al tiempo que potencian la protección natural con un procedimiento único desarrollado por Institut Esthederm para estimular la
melanogénesis, lo que permite obtener un bronceado más uniforme y en menor tiempo de exposición.
“Lo que se pretende con estas cremas completar la protección aportada por los filtros tradicionales mediante la asociación de determinados activos naturales innovadores para que la piel se pueda
defender mejor y evitar que el sistema defensivo se desborde”.

CON MODERACIÓN
Insistiremos hasta la saciedad en resaltar que dosis moderadas de sol son beneficiosas, saludables y rejuvenecedoras mientras que las dosis elevadas no solamente no son positivas sino que pueden acarrear problemas cutáneos a medio y largo plazo.

RESUMEN DE NUESTRA EXPERIENCIA
La exposición excesiva a la luz solar es peligrosa, pero la falta de sol también puede ser negativa.
Nuestro objetivo es potenciar la adaptación de las pieles al sol sin sobreprotección.
El bronceado es la mejor de las protecciones ya que es el sistema de defensa natural de la piel.
Broncearse no envejece la piel.
La desigualdad de las pieles bajo el sol no es una fatalidad.
El índice SPF no es suficiente.

CONSEJOS PRÁCTICOS
No se exponga al sol entre las 12 y las 16 horas pues en ese periodo la intensidad de la radiación UV es muy elevada.
Emplee un fotoprotector adecuado y aplíqueselo generosamente media hora antes de exponerse al sol, incluso en los días nublados. Repita la aplicación cada dos horas.
La exposición debe ser gradual.
Proteja especialmente las zonas más sensibles de su cuerpo.
Ancianos, niños, embarazadas y personas de piel muy clara o que padezcan herpes o varices deben evitar exponerse al sol prolongadamente.
Evite permanecer inmóvil bajo el sol.
No use perfumes o productos que contengan alcohol ni se depile con cera si va a tomar un baño de sol. Puede provocarle manchas.
Tenga en cuenta que estar a la sombra no significa estar completamente protegido ya que determinadas superficies reflejan los rayos solares e incrementan su intensidad.
Vista prendas de algodón o hilo.
Dése duchas tibias o frías y rehidrate su piel después de un baño de sol.
Beba mucha agua.
Su esteticista le puede aconsejar y asesorar sobre los productos más indicados según su tipología de piel, lugar de exposición y objetivo bajo el sol.

Sr. J. Antonio Losada, Director de Cosmética XXI
Técnico Asesor de Institut Esthederm

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